Cereales

Este carbohidrato simple es una fuente de energía. Conoce sus efectos en el organismo.

Del odio al amor solo hay un compuesto. Hay quienes no conciben una taza de café o un jugo sin una cucharada de azúcar. Otros, por su parte, lo acusan de ser el culpable de la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Y así como el odio y el amor están vinculados a nuestro cerebro, los azúcares también, ya que una gran demanda de energía proviene de las neuronas, las cuales exigen como su combustible una sola sustancia: un azúcar llamado glucosa.

¿Pero cómo procesa nuestro cuerpo el azúcar? En el momento en el que un alimento ingresa a nuestra boca, diferentes enzimas de la saliva comienzan el proceso digestivo que continúa en el estómago. Cuando el alimento llega al intestino, los carbohidratos terminan de descomponerse convirtiéndose en moléculas de azúcares simples, como la glucosa, la cual es absorbida y llevada a la sangre, que se encarga de transportarla como sustrato energético a los músculos y a diferentes órganos como el cerebro y el páncreas. Este último produce insulina, capaz de regular los niveles de azúcar y almacenar el exceso en forma de grasa.

Y es, precisamente, por este último proceso, en el que se convierte en energía o en grasa, que el azúcar es tan controvertido. Pero antes de cualquier juicio, es necesario entender de qué está compuesto:

  • Los azúcares son carbohidratos simples presentes naturalmente en los alimentos o adicionados a los mismos. Se componen de una o dos moléculas de azúcar, por lo que se absorben rápidamente, haciendo que los niveles de glucosa en la sangre se eleven a mayor velocidad. Algunos de ellos son: azúcar refinada, azúcar morena, miel, siropes, panela mermelada, dulces, etc. A este grupo también pertenecen la lactosa, que es el azúcar naturalmente presente en la leche, y la fructosa, que es el azúcar presente en las frutas.

 

¿Amigo o enemigo?

Junto a las proteínas y las grasas, los carbohidratos son esenciales para una dieta balanceada, especialmente para el funcionamiento adecuado de nuestras neuronas. No obstante, el consumo de azucares simples debe ser reducido y controlado, ya que, al absorberse rápidamente y elevar los niveles de glucosa en la sangre, exceder su consumo hace que el cuerpo libere más insulina de lo habitual, es decir, que no realiza su proceso normal y es en ese momento en el que comienzan a formarse los depósitos de grasa.

“Los carbohidratos son un macronutriente esencial para el desarrollo del organismo, especialmente para la memoria, la atención y el aprendizaje. Desde el punto de vista nutricional en una dieta balanceada debe haber una ingesta de carbohidratos, especialmente al inicio del día para que el cuerpo tenga la posibilidad de emplear esa energía durante toda la jornada. Lo importante es llevar una dieta equilibrada, acompañada de proteínas, grasas, alimentos ricos en fibra y que los dulces sean solo un ‘gustico’”, afirma el Dr. Jorge Castillo, médico endocrino de la Universidad Nacional.

Por otro lado, el azúcar es fundamental para la resistencia al esfuerzo, por esta razón, si una persona práctica algún deporte de alto rendimiento o realiza ejercicio de manera regular es beneficioso que consuma un carbohidrato simple, ya que su organismo lo va a absorber y el cúmulo de grasa se quemará fácilmente.

“Desde el punto de vista de una persona que realiza ejercicio y que no tiene riesgo o alguna restricción médica, un carbohidrato simple es una fuente energética importante para la masa muscular. Al realizar actividad física, el cuerpo gasta energía que debe reponer y aquella proveniente de los carbohidratos, es decir la glucosa, es la que va a determinar el rendimiento del deportista, por ser la primera fuente a la que acude el cuerpo para recargarse”, menciona el Dr. Alejandro Sarmiento, deportólogo de la Universidad del Bosque.

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Redacción: conestlecontigoco

Fecha de publicación: Mié, 29/07/2020 - 16:44

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